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Y la escuela infantil llegó a nuestras vidas

la escuela infantil

 

En busca de la escuela infantil

Creo que febrero ha sido el mes más raro e intenso de los últimos años. Si bien es cierto que estamos acostumbrados a vivir con intensidad y a un ritmo loco que quita el hipo, puedo confirmar que este mes se lleva el premio gordo.  Hemos cambiado de casa, de ciudad, de entorno… Y, para nuestra sorpresa, Mara ha sido la que mejor se ha adaptado al cambio. A todos los cambios.

Además, por si la mudanza no era suficiente, Mara ha empezado a ir a la escuela infantil. Ha sido una decisión tomada tras mucho tiempo, muy pensada, muy masticada, pero imprescindible dada nuestra situación actual. Adrián hace meses que trabaja fuera de casa así que me he quedado yo cubriendo el frente desde nuestro pequeño despacho (en plan un poco caótico, la verdad). Decir que ha sido fácil sería absurdo, porque realmente es una de las cosas más complicadas que he hecho en la vida. Y sin exagerar ni medio pelo, de verdad. #PalabraDeMadre. Si alguien nos hubiera visto organizarnos cada día, probablemente hubiera grabado un corto documental o, mejor aún, hubiera hecho un estudio sociológico. ¡Quién sabe! Pero el caso es que ha llegado un punto en el que ya era complicado poder sacar tiempo para trabajar porque apenas encontraba horas en el día más allá de horas intempestivas, noches sin dormir y siestas atropelladas. Han sido 28 meses juntas, 18 de ellos con papá, en los que cada día hemos ido al parque, hemos jugado con niños y hemos aprendido mucho. Ha habido días geniales, días buenos, días malos y días horribles pero, en general, estoy muy agradecida del tiempo que hemos pasado juntas. Ha sido un regalo y sé que soy, somos, muy afortunadas porque estoy convencida de que no hay mejor lugar para criar que el hogar de la familia. No negaré que nos encantaría que Mara tuviera una hermana o un hermano pero, ¿podríamos regalarle a él o a ella al menos dos años de dedicación?

Encontrar una escuela infantil que se adaptara a lo que sabíamos que Mara necesitaba no ha sido fácil; de hecho, uno de los principales motivos de nuestra mudanza ha sido la escuela, y el posterior cole. Pero, por suerte, creo que hemos dado con el sitio. Un centro que, si bien no es el ideal, al menos es bastante aproximado a lo que buscábamos. Hemos investigado y pedido información a nidos y madres de día, pero no dejo de preguntarme quien puede pagar sus tarifas mes a mes. Tampoco son fáciles de encontrar; hay pocos, completos o lejos de casa. Así que al final acabamos en una escuela infantil privada que para nuestra sorpresa cumplía con todo lo que nosotros considerábamos esencial. Respetan sus ritmos, son muy cariñosas con los niños (pero mucho, mucho) y fomentan un montón su autonomía. A Mara siempre la hemos animado a ser muy autónoma (creo que el BLW es una forma maravillosa de iniciar esa autonomía) y que eso se mantenga es fantástico pero, sobre todo, nos tranquiliza que jueguen tanto y que le hayan dado tanto cariño desde el primer día.

Ritmos, deseos y decisiones

Pienso que cada niño es un mundo y que no todos se enfrentan igual a los cambios. Cómo se ha adaptado a ellos Mara me admira. Es una niña viva, inteligente, autónoma y muy segura y creo que es feliz en la escuela infantil porque estaba preparada para ello. Como decía Adrián es este post, “Mara llevaba ya tiempo dándonos señales de ese cambio, de ese salto vital a una nueva etapa”. Desde hace tiempo ella pedía estar más tiempo con iguales y, pese a que intentamos cubrir esa necesidad, al final, el trabajo marcaba siempre la cantidad y la duración de oportunidades. Ella quería más y así nos lo ha dejado ver en más de una ocasión.

Creo que haber visto cómo ha sido el proceso de adaptación me reafirma aún más en esa necesidad. Durante los tres primeros días de la primera semana se ha quedado alrededor de dos horas cada día, pero al observar que estaba bien, y que todo marchaba, ampliamos hasta cuatro. Poco a poco hemos llegado hasta seis. Sin prisa. No os diré que ha sido todo un camino de rosas porque en estas semanas ha habido días regulares, más por su cansancio que por cualquier otro motivo. La prueba de ello es que Mara ha vuelto a reclamar más tetita porque es su refugio y le da seguridad, pero en general tenemos una sensación muy positiva porque ella sale cada día feliz cuando vamos a buscarla. Es como un sí pero no… Un “mami me da vértigo alejarme de vosotros pero me encanta”.

Mentiría si dijera que no me he sentido culpable pese a que una parte de mí sabía y entendía que ella pedía más “marcha”. Realmente la culpabilidad, esa que está tan ligada a la maternidad, no era por llevarla sino, más bien, por no poder darle yo misma eso que necesitaba. Tres semanas después de su inicio en la escuela infantil estamos todos más “organizados” y, sobre todo, vemos que ella está fenomenal y feliz con sus nuevos amigos. Esa felicidad y esa sonrisa que nos dedica cada tarde al salir del cole curan hasta el más grande de los sentimientos de culpa.

¿Y vosotros? ¿Habéis llevado a vuestros peques a la escuela infantil? ¿Cómo han sido vuestras experiencias?

Diana Oliver

Diana Oliver

29 comentarios

  1. Ya te contaré en unas semanas cuando empecemos nosotros! En nuestro caso el motivo es más o menos el mismo, ella lo está demandando de manera muy insistente, así que vamos a ver si se adapta bien unas horitas al día. En cuanto a la búsqueda de momento no nos ha hecho mucha gracia la que tenemos más cerca de casa así que estamos ampliando el radio, y es que nos repitieron mil veces que no son guardería si no escuela infantil que trabajan con unas fichas que son lo más, que si el horario y las rutinas son inflexibles y nosotros simplemente buscamos que juegue un rato con otros niños y que sean muy cariñosos. Así que seguimos buscando.

    • La verdad es que la búsqueda es complicadísima. Nosotros también dimos con una hace tiempo de fichas y rutinas y demás que nos espantó. No nos gustó nada la verdad… es tan difícil… Espero que tengáis suerte y deis con una que merezca la pena porque yo soy de la misma opinión que tú: que vayan a jugar! Un beso grande, Silvia.

  2. No lo diré muy fuerte, porque nunca se sabe si la necesitaremos, pero con un empujoncito más, nos saltaremos el asunto de la guardería. Yo encantada, mi bichilla no lo sé (le gustan tanto los niños que desde luego sí creo que por ella iría sin problemas) y mi marido amenazándome con escolarizarla a la de ya como vuelva a escuchar una queja del día tan tremendo que me ha dado, que no me deja hacer nada, etc., etc. Siempre digo que voluntariamente no la llevaría, pero oye, que no son mal invento cuando hay una verdadera necesidad.

    • Sí,aunque yo pienso que si todo estuviera organizado de otra forma no serían necesarias y mucho menos a edades tan incoherentes como los 4, 5 o 6 meses… 🙂

  3. Ahora nosotros volvemos a la vida en casa 100% porque al mudarmos, perdemos la plaza en la guarderia y no nos apetece buscar otra y otro periodo de adaptación…lo bueno es que ahora tenemos a mis padres cerca para un apuro

    • Ains las mudanzas… Pobres! Espero que la podáis hacer lo más tranquila y rápido posible 🙂 A ver qué tal el cambio, Cristina. ¡Ya contarás! Besazo.

  4. Mi hijo empezó el cole directamente (porque en nuestra comunidad la mayoría de los colegios ofertan plazas para los niños de dos años) cuando todavía no había cumplido ni los 21 meses, ya que cumple en diciembre, aunque ese primer curso sólo por las mañanas tres horas

    Las primeras semanas no fueron muy buenas, la verdad, y todo mejoró radicalmente al volver de las vacaciones de navidad, con los años cumplidos. Desde entonces no ha vuelto a tener un día malo, que diga “no quiero ir al cole”. Pero el comienzo, aunque la adaptación fue poco a poco, fue duro, y eso que yo solamente le llevé la primera semana, luego le llevaba mi madre, y esas primeras semanas se despedía diciendo “ama, veeen”. En cuanto al cole… fue mi cole, lo elegí por cercanía, pero me ha sorprendido para bien en cuanto a métodos y respeto a los niños. Tanto es así que en octubre su profesora decidió “volver a empezar” el proceso de adaptación con mi hijo, y le empezamos a llevar otra vez un ratito, luego otro poco más… Ella me decía que le tenía aúpa toda la mañana “y no me deja ni ir al baño”, y dentro de lo mal que lo pasaba yo por lo menos siempre estuve segura que jamás le dejó llorar.

    Creo que cada niño tiene su momento y me alegro mucho que haya sido la niña quien te lo haya casi pedido (el mío no estaba preparado justo entonces, pero había que empezar por coger la plaza…) sobre todo porque llega un momento que aunque parece que deberían ser más independientes y jugar más ellos solos realmente es difícil hacer nada con ellos… Como ya te he dicho más veces, te admiro mucho por lo que has podido hacer (comidas caseras incluidas) teniendo a la niña contigo hasta ahora.

    • Qué suerte con el peque, Laura. Eso sí que es un cole que da tranquilidad. Este no llega a tanto, ya me gustaría 🙁 Pero en general, y después de todo lo que hemos estado viendo, la verdad es que estamos contentos. Ellas son súper cariñosas y tratan a Mara con mucho amor. Como bien dices, yo también creo que cada niño tiene su momento y al final solo ellos saben cuando están listos. Si el tuyo aún no lo estaba pero el trato ha sido así, es maravilloso porque eso, al menos, tranquiliza un poco más, no? Entiendo que es difícil. Mucho. Ojalá todo fuera un poquito más fácil, ¿verdad? Te mando un abrazo enorme, guapa!

  5. Qué bien que hayáis encontrado algo que os guste. Seguro que le va fenomenal y que os ayuda a armonizar la vida. El Santo va desde los 6 meses, otra, de verdad, no había, y siempre, siempre ha ido contento. Solo se quejó un día después de Navidad.

    • Muchas gracias guapa! La verdad es que el cambio nos ha venido a todos muy bien, creo que era el momento adecuado, sin duda 🙂 Bueno, han sido 6 meses de regalazo con mami y si encima iba contento ya ni te cuento. Al final nos vamos acoplando sin más remedio a lo que dictan las circunstancias. Y oye, en tu caso chapó tus más de dos años de lactancia materna trabajando. Otro ejemplo de que con esfuerzo, se puede hacer lo que una quiere. ¡Besazo enorme!

  6. Ay Diana, sí que da penita cuando van a la guarde. Qué te voy a contar, yo lo llevé a los 8 meses y ahora me da rabia no haber intentado quedármelo en casa más tiempo, pero él disfruta muchísimo y a mi me da tiempo de trabajar aunque sea un poco jiji. Un beso y disfruta del cambio!

    • Mucha penita… Es una sensación rara pero ahora la verdad es que ya funcionamos mucho mejor y estamos todos más “tranquilos”. Aunque… ¡Qué vida loca llevamos! Ayer sólo pensaba en el ritmo frenético que llevamos todos y no paramos ni un segundo. Trabaja, trabaja, ve a hacer la compra, pon una lavadora, corre que hay que hacer la cena… ¡Es un no parar! 😀

  7. Me alegro mucho de que todo haya ido tan bien. Ellos se adaptan mucho mejor que nosotros y tú al fin podrás respirar un poco. Sé que no es el motivo principal, sé que eras feliz con Mara en casa, pero ya que se os ha presentado es genial poder aprovecharlo.
    Nosotros estamos en medio de la elección del colegio… ¡ay! Qué quebradero de cabeza.
    Un besote.

    • Ains con el cole también andamos nosotros… ¡Qué cosa tan difícil, Let! Besitos 🙂

  8. Me alegro mucho que haya ido bien,seguro que te sorprenderá que hasta se dormirá siesta allí sin mayor problema.En nuestro caso,comenzó el curso en septiembre, a dos meses de cumplir los 2 años y la adaptación fue dura la verdad porque allí lo pasaba genial pero lloraba muchísimo en la despedida y no quería comer nada(preparate para el aumento de demanda tetil).Luego mejoró muchísimo y estaba feliz,pero en febrero decidimos desapuntarlo,porque desde noviembre siempre estaba enfermo,con la problemática de que hace bronquitis y era un sinvivir…iba cómo mucho 2 días por semana y asumir ese gasto además no compensaba sin estar yo trabajando(estoy opositando).Ademas con 18 meses tuvo una neumonia con ingreso hospitalario ,a pesar de no estar escolarizado y tener lactancia.Y ahora por mucho que le dedico todo mi tiempo y vamos al parque a diario,me siento mal de que no vaya por lo feliz que estaba y cómo familia íbamos todos más relajados y organizados.En fin..me costó mucho tomar la decisión y en cierta medida “justificarme” en que fuese por no estar trabajando aunque el preparar oposiciones es un trabajo muy sacrificado en sí.. Y ahora me veo “justificarme” por haberlo sacado y no aguantar el tirón de que esté siempre enfermo..En septiembre ya empiezan el cole de mayores Y nos viene un hermanito así que la adaptación espero que no se complique por ese motivo.Mucha suerte en todo y veréis que sorpresas más bonitas OS depara la Escuela Infantil en cuanto a hitos de autonomía y relación con amiguitos.

    • Hola Marilia! Vaya, la verdad es que sí que ha sido una decisión difícil pero, por favor, ¿justificarte por una decisión? Nos pasamos la vida justificando lo que hacemos, hagamos lo que hagamos siempre hay alguien que lo va a criticar, valorar o que te va a aconsejar son haber pedido ese consejo. Personalmente creo que preparar una oposición es un trabajo inmenso y muy difícil; no me puedo creer que a alguien le parezca mal que tu peque fuera para que tu pudieras entregarte a esa labor. ¡Increíble! Te mando un abrazo enorme y muchas felicidades para toda la familia por ese nuevo hermanito que llega. Ojalá la llegada del cole sea positiva y todo sea más fácil para vosotros. ¡A por ello!

  9. Ya sabes que nosotros votamos que sí a lo de un hermanito para Mara, jajaja. Pero es cierto, yo también me planteo ese tipo de cuestiones, si podríamos volver a pedir excedencias a pares, reducciones de jornada o lo que se tercie con otro hijo o con todos los que quiere mamá, jejeje.

    Lo que está claro es que nunca es el momento perfecto para tener un hijo, ni el primero, ni los siguientes. Sin volvernos locos y siempre dentro de un límite razonable en las condiciones de vida que podemos ofrecerles, seguro que sea cuando sea haremos todo lo posible por darles lo mejor que se pueda en cada momento. Y conociéndoos un poquito, no me cabe duda de que lo mejor en vuestro caso será siempre muy bueno. Y es más, con las vueltas que da la vida, quién sabe si un giro inesperado del destino —¿Euromillones?— no hará que podamos pasar más tiempo con el segundo que con el primero, ¿no?

    En cualquier caso, Mara puede sentirse muy afortunada. Vuestra historia es el ejemplo perfecto de unos padres que se esfuerzan hasta donde les deja la vida y más por adaptarse a su ritmo y sus necesidades. Es genial que hayáis encontrado lo que buscabais en todos esos ámbitos que cuentas. ¡Enhorabuena!

    • Como siempre, me emocionas con tus palabras <3 Gracias, de verdad. No sé si somos el ejemplo de nada, de hecho, somos un desastre en millones de cosas como habéis podido comprobar en vivo y en directo, pero sí que nos encantaría poder hacer más de lo que muchas veces hacemos o podemos hacer. Al final vamos sobreviviendo a unas cosas u otras según van surgiendo 🙂 Creo que deberíamos plantearnos muy seriamente lo de echar un euromillón juntos para ponérselo más fácil al destino... Cuándo empezamos?

  10. Me alegro muchísimo de cómo se ha adaptado al cambio, estos peques son muy valientes. Estoy segura de que, si además estáis tan contentos, y te organizas mejor con el trabajo, el cambio ha sido para bien. ¿El año que viene al cole? Cómo pasa el tiempo… Y qué importante es dar con un centro en el que estéis a gusto y respeten vuestra crianza. ¡Besos!

    • ¡Y tanto que pasa el tiempo! Es increíble que Mara vaya a cumplir ya tres años 🙂 Un beso enorme.

  11. Genial el post! Cuánto tiene Mara ya? La nuestra está entrando en sus 17 meses, yo estoy en casa, no trabajo, así que cuido de ella. Sigue con su teta, como el primer día.
    Dime… cómo es eso de demandar más estar con sus pares?

    • ¡Gracias, Lorena! ¿Lo de que demandaba estar con niños? Pues es que realmente lo pedía ella misma. En el parque necesitaba más y más, y prácticamente desaparecía cuando venían niños a jugar con ellos. No sé, es algo de lo que creo que te das cuenta cuando pasa. Además, también Mara lo decía (habla un monton la tía jeje). ¡Está feliz!

  12. Es un momento difícil este, el comienzo en la escuela infantil. Me alegro mucho de que hayáis encontrado la escuela que buscábais y que Mara se haya adaptado tan bien 🙂

  13. No, Diana. Culpabilidad nunca por favor!!! Cuando no puede ser, no puede ser, los revés forman parte de la vida. Quédate con lo bueno, con estos dos años maravillosos y, por supuesto, con la seguridad de que tu nena está en una buena escuela en la que se lo va a pasar muy bien. La mía empezó con cinco meses y te aseguro que una semana antes de empezar yo tenía náuseas. Fue un mes horrible para mí (porque ella se adaptó muy bien) pero cuando no hay más alternativa, tenemos que quedarnos con lo bueno. Un beso!

    • ¡Qué pena! Me imagino el sufrimiento emocional que debió ser para ti dejar a la peque con tan poquitos meses. Cuando yo me planteaba la vuelta al trabajo se me partía el alma 🙁 Un abrazo y gracias por tus palabras 🙂

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